Nada ni nadie, por más que se opongan podrán ir contra los
planes de Dios.
En lo personal, más de una vez han intentado poner un techo
sobre mi cabeza, murallas a mi alrededor y hasta me apuñalaron por la espalda.
Pero mi Dios es fiel y nunca falla, él cambio mi historia. No fue con mis fuerzas, ni por las decisiones que tome, ya
que en su gran mayoría muchas fueron sin siquiera pedir su guía, pero como leí
por ahí… No todo lo que ocurre es voluntad de Dios, pero, nada pasa sin su
permiso, y sé que Dios me escogió, tuvo misericordia de mí y escucho mis
oraciones y me libro del mal.
Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección.
Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas.
Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas
Hasta el fondo del mar; aunque se levanten grandes olas
Y sacudan los cerros con violencia,
¡No tendremos miedo!
Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas.
Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas
Hasta el fondo del mar; aunque se levanten grandes olas
Y sacudan los cerros con violencia,
¡No tendremos miedo!
Salmos 46:1-3
En estos tiempos donde abundan muchas “iglesias” y
todas dicen ser de “sana doctrina” Yo sé perfectamente que nadie es perfecto,
pero donde hay mentiras es obvio que no hay amor de Dios y ya sabemos quién es
el padre de la mentira, pero aprendí que no puedo depender ni conformarme con
lo que escucho de otras personas, ya que Dios nos dio la libertad de acercarnos
a él y a diferencia de muchas iglesias locales, él no nos pone condiciones para
entrar en su presencia, sino que mira nuestro corazón y sabe cuándo estamos
arrepentidos y dispuestos a obedecerle y no por conveniencia sino solo por amor
a él.
Señor y Dios mío, Dios de mi salvación, líbrame de la muerte,
Y entre gritos de alegría te daré gracias por declararme inocente.
Abre mis labios y te cantaré alabanzas.
Yo con gusto te ofrecería animales para ser sacrificados,
Pero eso no es lo que quieres; eso no te complace.
Para ti, la mejor ofrenda es la humildad.
Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad
Se humilla y se arrepiente.
Y entre gritos de alegría te daré gracias por declararme inocente.
Abre mis labios y te cantaré alabanzas.
Yo con gusto te ofrecería animales para ser sacrificados,
Pero eso no es lo que quieres; eso no te complace.
Para ti, la mejor ofrenda es la humildad.
Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad
Se humilla y se arrepiente.
Salmos 51:14-17
No necesitamos que venga un “ungido” a
liberarnos, ni tampoco a ayudarnos a ser perdonados, pues el único mediador
entre Dios y los hombres es Jesús.
Pues él quiere que todos
se salven y sepan que:
Sólo hay un Dios, y sólo hay uno que puede
Ponernos en paz con Dios: Jesucristo, el hombre.
Jesús dio su propia vida para salvar a todo el mundo.
En el momento oportuno, Dios nos demostró
Ponernos en paz con Dios: Jesucristo, el hombre.
Jesús dio su propia vida para salvar a todo el mundo.
En el momento oportuno, Dios nos demostró
Que quiere salvar a todos.
1
Timoteo 2:4-6
Dios no
nos echa fuera, él no rechaza a los que confiados lo buscan, muchos piensan que
están muy bien a la distancia con Dios, otros piensan que no lo necesitan en su
vida, y hay otros que piensan que llenándose de actividades en su iglesia
local, eso los hace salvos y aceptos a Dios…
A mi parecer el último es el más peligroso, y sé que abundan casos así.
A mi parecer el último es el más peligroso, y sé que abundan casos así.
No importa que tan bueno sea nuestro
servicio en la iglesia, de nada vale el aplauso o las felicitaciones de los
hermanos, mejor es pasar desapercibido, pero en constante comunión con Dios aprendiendo
más de su palabra y haciendo su voluntad, porque todo lo que hagamos debe ser
solo para gloria y honra de nuestro amado Dios y Salvador.
Mientras
sepamos cual es la voluntad de Dios para nuestra vida y nos preocupemos en hacer
nuestra parte, Dios siempre estará de nuestro lado, y aun cuando el mundo
entero se ponga en nuestra contra, sabemos bien a quien le servimos y quien es
nuestro refugio.
Como dice la Biblia: «Preferí a Jacob, y no a Esaú.»
¿Y por eso vamos a decir
que Dios es injusto?
¡Claro que no! Porque Dios le dijo a
Moisés:
«Yo tendré compasión de quien yo quiera tenerla.»
Así que la elección de
Dios no depende
De que alguien quiera ser elegido, o se esfuerce por serlo.
Más
bien, depende de que Dios le tenga compasión.
En la
Biblia leemos que Dios le dijo al rey de Egipto:
«Te hice rey, precisamente
para mostrar mi poder
Por medio de todo lo que haré contigo,
Y para que todo el
mundo me conozca.»
Así que todo depende de lo que Dios decida hacer:
Él se compadece
de quien quiere, y a quien quiere lo vuelve terco.
Romanos 9:13-18

No hay comentarios:
Publicar un comentario