Hay mucho de lo cual ignoro, tanto de la vida según el mundo
moderno, como también de la historia, pero no busco aprender para saber más que
otros, mucho menos por competir, eso no va conmigo, no me gustan las
competencias, es más recuerdo que cuando niña prefería jugar sola, pues no me
gustaba competir ni por los juguetes.
Hoy en día veo gente que prefiere a algunos por lo que
tienen o por sus habilidades y eso de tener preferencias no me parece justo, claro
que hay ciertas cosas que unos pueden hacer y otros no, pero eso solo lo toman
en cuenta en un trabajo, pero, no es un requisito para aceptar a alguien en tu círculo
de amigos, ni tampoco significa que podamos menospreciar a las personas.
Todos tenemos diferentes habilidades y todos somos
necesarios en algún momento, pero no somos perfectos y siempre habrá gente que hará
diferencias y tendrá favoritos, aun cuando eso no sea correcto.
Por mi parte cuando soy testigo de casos en los que se les
da preferencia a unos y menosprecian a otros no puedo evitar sentirme indignada
y más aún me indigna ver a ciertas personas competir entre sí, incluso son
capaces de pisotearse y todo para ser aprobados por esta sociedad, yo
simplemente prefiero dar un paso al costado, antes de caer en el mismo acto de
mediocridad y disculpen la expresión, pero yo no necesito la aprobación de otro
humano, pero si algo aprendí es a enfrentar las cosas y a las personas, y si
hay algo que nos incomoda de alguien, en lugar de indirectas o de amargarnos la
vida o sentirnos mal por el maltrato, es mejor decir lo que sentimos
directamente a la persona o personas que nos han incomodado u ofendido.
Pero como ya dije yo no busco ni necesito la aprobación de
otro humano, pues si vamos a depender de la opinión de los demás, de nada valdrá
lo que hagas, claro que hay que saber diferenciar entre quienes te dan una recomendación
para que mejores o quienes solo quieren desanimarte por envidia o celos, ya que
muchos pueden sentir eso porque no tienen voz propia y solo hacen lo que los demás esperan de ellos.
Y aunque a muchos no les guste, Dios me salvo y Él hace lo
que quiere con quien quiere.
Como dice la Biblia: «Preferí a Jacob, y no a Esaú.» ¿Y por
eso vamos a decir que Dios es injusto? ¡Claro que no! Porque Dios le dijo a
Moisés: «Yo tendré compasión de quien yo quiera tenerla.» Así que la elección de
Dios no depende de que alguien quiera ser elegido, o se esfuerce por serlo. Más
bien, depende de que Dios le tenga compasión.
Romanos 9:13-15
Muchas personas hacen mil cosas para sentirse aceptadas en un
sector en especial, más aun en sectores religiosos, yo simplemente hago lo que
me gusta y si Dios me lo permite el mundo puede odiarme si quiere, eso no me
quita el sueño, Pues yo no busco humillar a los demás, ni trato de hacerme
maestra de nadie, más bien busco ayudar en lo que pueda, somos humanos, con
diferencias entre sí, pero de carne y hueso, estamos hechos del mismo material, así
que si tanto se enorgullecen algunos de cumplir lo que Dios manda,
pues simple, amen a su prójimo… Hasta la próxima.

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