miércoles, 13 de julio de 2016

Váyanse...



Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Esas cosas provocan controversias en vez de llevar adelante la obra de Dios que es por la fe. 
Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. Algunos se han desviado de esa línea de conducta y se han enredado en discusiones inútiles. Pretenden ser maestros de la ley, pero en realidad no saben de qué hablan ni entienden lo que con tanta seguridad afirman.
Ahora bien, sabemos que la ley es buena, si se aplica como es debido. 
Tengamos en cuenta que la ley no se ha instituido para los justos sino para los desobedientes y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos. La ley es para los que maltratan a sus propios padres, para los asesinos, para los adúlteros y los homosexuales, para los traficantes de esclavos, los embusteros y los que juran en falso. En fin, la ley es para todo lo que está en contra de la sana doctrina enseñada por el glorioso evangelio que el Dios bendito me ha confiado.

1 Timoteo 1: 3-11

Y pensar que por culpa muchos dizque maestros y seguidores dizque perfectos dejé de escribir lo que aprendo cada día de mi daddy pero él siempre está, él nunca me deja… Aunque le joda a muchas personas. Creo que ya quedo claro lo que dice el súper libro pues sí no leyeron bien dice: También sabemos que las leyes no se dan para los que hacen lo bueno, sino para los que hacen lo malo.

Así que si esa gente es tan perfecta no entiendo que hace yendo a la iglesia y leyendo la ley jaja la verdad que ni saben lo que siguen son solo unos monos.
Bueno ya estoy harta de defenderme de gente que no tiene ni idea de lo que trata este camino, así que arrivederci para ellos.

A veces me encuentro perdida hasta para mí, necesito espacio, silencio, tiempo, buen ruido en mis oídos, a veces solo necesito escuchar esas voces que suelo callar por mucho tiempo y luego por más que intento ya no puedo controlar y no puedo oprimirlas más.

Hay tanto dentro de mí, que puedo sentir a la gente en las calles leer los pequeños subtítulos que se van escribiendo bajo mi rostro, ya no tengo tiempo, o tal vez sí, de igual manera no pienso poner pause por ningún motivo, no es que no quiera, simplemente no puedo.

Las cosas dentro de mí ya no me dejan rendirme ni abandonarme, cada día es una oportunidad, no voy a negar que a veces me siento muy cansada de las luchas que me esperan cada día, en un mundo cada vez más perdido donde lo malo es algo “normal” y hacer lo correcto es aparentemente tonto y estúpido, la maldad en esta tierra es peor que un gusano dentro de una manzana, todo se está pudriendo y verlo como algo normal se supone que te ayuda o te afecta menos. Es verdaderamente patético y no pienso conformarme, no puedo llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo, aunque muchos me miren raro y hasta me agarren cólera yo no puedo ser como ellos.

Ustedes dicen: Se me permite hacer cualquier cosa, pero no todo les conviene. Dicen: Se me permite hacer cualquier cosa, pero no todo trae beneficio.

1 Corintios 10:23

No entenderé jamás como muchos rechazan el amor y favor de Dios, aunque sé también que no depende del que quiere ni del que corre, sino de quien Dios tiene misericordia.
Estoy muy agradecida porque Dios la tuvo conmigo, aunque muchos ignoren la gracia de Dios y quieran ganarse la salvación con sus buenas obras y hasta digan que no basta su gracia y misericordia, se nota que no leen la biblia… Bástate de mí gracia. Eso es algo que no quieren aceptar y solo compiten unos con otros para ver quien es menos pecador. Señores todos somos pecadores, y lo que me agrada más es que todos los pecados son iguales, no hay pecado pequeño, mediano ni gigante, todos son iguales ya entérense.

Es todo medítenlo. Y a esos perfectos, ya no molesten a los pecadores, váyanse al cielo de una vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario