lunes, 21 de julio de 2014

Tengo el control


No sé si soy un imán de locos o si implemente yo despierto sentimientos confusos…

No tengo ganas de activar mis sentimientos, y hasta sentir algo nuevo me da flojera, tengo otras prioridades por ahora, o tal vez estoy en mi momento más egoísta.

Todo el mundo busca algo o a alguien, yo simplemente soy feliz conmigo misma, pues sé muy bien que el amor no viene en un empaque como la sopa instantánea, el verdadero amor no está listo en un minuto… Todo lo bueno toma tiempo, dedicación, sacrificio, si quieres que algo salga bien y funcione, no es cuestión de probar con mil personas, es tener la madurez y tomar la decisión de amar a alguien y de aprender cada día juntos, pero, si no tienes la intención de amar en serio, mejor no ilusiones, ya que es mejor siempre ir con la verdad aunque a muchos les moleste, es mejor eso en lugar de ir diciendo mentiras o aún peor decir las cosas a medias.

Por eso y muchas cosas más ¡Yo no quiero enamorarme!
Pero sé que algún día lo haré. Me he ilusionado pocas veces y la verdad no me fue muy bien, pero, a pesar de eso, no tengo miedo de querer, si a algo le temo es a callar lo que siento, pues prefiero equivocarme que lamentarme por no haber dicho lo que en un momento sentía, aunque… Me gusta tomarme tiempo y no puedo evitar analizarlo todo, ya que no me gusta arriesgarme, aunque hace poco perdí el control de mí, pero es algo que ya no pasará.

Es ahora cuando entiendo más a mi Cortázar cuando dijo: Cada vez iré sintiendo menos y recordando más.

Tengo más recuerdos buenos que malos.
Lugares, estaciones, personajes, mascotas, pistas, calles, veredas, sol, marea, piedras, arena, autos, tráfico, juegos, cielo gris… Y hasta canciones.


Mi mente se llena de voces y recuerdos bellos, pero nada ni nadie es indispensable para mí, solo Dios… Y sé que aún tengo el control sobre mis sentimientos y eso es lo mejor de todo. 

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