jueves, 14 de agosto de 2014

No somos dueños ni de nosotros mismos...


Muchas personas deben entender que los humanos no nos pertenecemos unos a otros, y aun el pensar que somos dueños de nosotros mismos es engañarnos…
Los momentos, las personas, ya sean buenos o malos, simplemente llegan y se van sin preguntar, lo mejor que podemos hacer es vivir, disfrutar, ser y hacer feliz a los demás, decir siempre las cosas claras, no mentir ni engañar… Prefiero causar una gran molestia antes que callar lo que siento y pienso.

No puedo vivir reprimiendo lo que tengo dentro, a mis casi 27 años recién empiezo a ser fiel a lo que yo creo que está bien y no me dejaré desviar por lo que va en contra de mi fe.

Sé muy bien que entre humanos nos damos alegrías, pero también decepciones y a veces hasta somos indiferentes aun cuando tenemos la posibilidad de ayudar a nuestros semejantes.

Pero yo, aun con muchas puñaladas en mí, sé que el amor de Dios me restaura y es por eso que aun cuando alguien me defrauda yo puedo tener paz, y aun cuando yo fallo, sé que hay humanos que decidieron darme un espacio en su vida y en su corazón y sé que son personas puestas por Dios.

Pero saben… Aun las personas que solo buscan nuestro mal y aquellas que solo quieren lastimarnos, aunque esas personas no lo sepan, nos ayudan y de todo eso aprendemos MUCHO. Se los digo por experiencia propia.

La idea no es estar de acuerdo en todo, ni ceder siempre, sino complementarnos e ir parejos y la mejor manera de entendernos es y será siempre la comunicación y el tiempo que nos dedicamos unos a otros, y pido perdón a mis amigos por lo ingrata que suelo ser, a veces paro tan pegada en mis cosas, tan entretenida conmigo misma… Pero pondré de mi parte por no abandonarles.


Es más que un privilegio para mí tener humanos tan diferentes y en peligro de extinción como los que tengo yo como amigos, soy más que afortunada. ¡GRACIAS!

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