Buscamos siempre nuestra comodidad, buscamos que
todo nos favorezca, lo más fácil, sencillo y lo que no nos cueste mucho
esfuerzo ni físico ni mental, y solo si recibimos algo a cambio intentamos dar
o poner de nuestra parte.
Pero si aun cuando recibes algo a cambio, no pones
de tu parte, créeme que tu nivel de egoísmo llego al límite, ya que solo
piensas en ti, y eso no es tan bueno como parece, ya que no habrá
nada que te satisfaga, pues siempre habrán más y más deseos egoístas que
desearas llenar y aunque los consigas no te darán felicidad.
Debemos tener cuidado, ya que si tu no eres esa persona egoísta, tal vez estés rodeada de un ser humano así.
Hay tiempo para todo, pero hay cosas que no merecen nuestro tiempo, no debemos desperdiciar horas o minutos en algo que no contribuirá en nuestro crecimiento como persona, ya que no nos servirá de nada, por más “interesante” que se vea, debemos dejar de ser egoístas y pensar: ¿Realmente esto me ayuda, aporta algo en mi vida y en mi futuro? ¿Podré ayudar a los demás con esto? ¿O es simplemente un deseo egoísta que quiero satisfacer?
Dios mío, no
me dejes tener malos pensamientos; cambia todo mi ser.
No me apartes de
ti; ¡no me quites tu santo espíritu! Dame tu ayuda y tu
apoyo; enséñame a ser obediente, y así volveré a ser
feliz.
Salmos 51:10-12
Ya dejemos de culpar a otros de nuestra condición,
ni Dios, ni el presidente, ni nuestros padres son responsables, y si sabes o
crees que lo son, pues ya deja de lamentarte y buscar culpables, más bien
preocúpense por cambiar.
Si ya diste con el origen de tu fracaso y tus problemas, pues échalo a la basura y vuélvete a armar.
Si ya diste con el origen de tu fracaso y tus problemas, pues échalo a la basura y vuélvete a armar.
He conocido casos de personas que han tenido padres
alcohólicos, en las drogas, padres pobres y sin posibilidades de aportar en su
educación, y aun así esos niños tomaron la decisión de dar un esfuerzo extra y
cambiar su destino, romper las reglas, pero para cosas buenas y mejores.
Aunque sé también que hay personas
que por todo lo malo que hay en el mundo culpan a Dios, pero aun cuando logran
muchas cosas buenas y gratificantes nada los logra llenar completamente.
Sé que muchos nos llaman ingenuos y tontos porque
según ellos nuestra fe no tiene fundamentos, pero…
Sin embargo, cuando hablamos con los
que ya entienden mejor el mensaje de Dios, hablamos con sabiduría. Pero no
empleamos la sabiduría humana como la emplean la gente y los gobernantes de
este mundo. El poder que ellos tienen está condenado a desaparecer.
Nosotros enseñamos el mensaje con
palabras inteligentes, que vienen de Dios. Ese mensaje habla de los planes que
Dios tenía en secreto desde antes de crear el mundo, y que él quiso
manifestarnos para que podamos compartir su gloria. Claro que este plan
inteligente de Dios no lo entendió ninguno de los gobernantes del mundo. Si
ellos lo hubieran entendido, no habrían colgado de la cruz a nuestro Señor,
quien es el dueño de la vida. Como dice la Biblia:
«Para aquellos que lo aman,
Dios ha preparado cosas
Que nadie jamás pudo ver,
Ni escuchar ni imaginar.»
1 Corintios 2:6-9
Así que si alguien siente que no puede, pida ayuda
primeramente a Dios, él no nos falla.
Si alguno de ustedes
no tiene sabiduría, pídasela a Dios. Él se la da a todos en abundancia, sin
echarles nada en cara. Eso sí, debe pedirla con la seguridad de que Dios
se la dará. Porque los que dudan son como las olas del mar, que el viento lleva
de un lado a otro.
Santiago 1:5-6
Ni nosotros mismos nos conocemos realmente, es por eso que a
veces ni sabemos qué hacer con nuestra vida y nos dejamos dirigir por lo que la
mayoría sigue, pero al final siempre volveremos al inicio hasta realmente
cumplir nuestro propósito... O tal vez solo a ver como nuestra vida se
escapa de nuestras manos, es por eso que debemos dejar de ver solo lo que nos
conviene, sino más bien ver en que somos buenos para ayudar a los demás.







