Hay muchos humanos que cambian constantemente y no saben lo
que quieren realmente. Se dejan influenciar por lo que la mayoría sigue, por lo que
anuncian en los medios de comunicación o por aquello que se ve atractivo,
siempre están buscando apantallar y eso créanme no es permanente y no es ser
autentico ni real.
Es por eso que no hay mucho que me pueda sorprender o
atrapar, más bien solo me repele la actitud de algunos, pues en estos tiempos
todos te dan su opinión sin que tú lo pidas, donde te juzgan según tu
apariencia, donde te valoran por tu posición y títulos, y no por lo que vales
como persona, donde muchos tiran por el suelo tus sueños, planes, logros y
simplemente porque no encaja con su idea de vida.
Así que por más carreras que se inventen, yo no me dejare
engañar ni me dejare llevar por aquello que no es lo mío, ya hasta es difícil
tener sueños propios, pues siempre muchos medios y personas buscan influenciar
para que pienses como ellos, pero no te desvanezcas y no desfallezcas, no dejes
que maten tu esencia.
Y si dices NO tener sueños, se valiente, crea y construye
nuevos y mejores sueños, cada día podemos volver a empezar, el pasado no se
borra, pero de nada sirve seguir rascando las heridas y dejarlas sangrar. Y
llorar nada solucionara. Limpia tu rostro y pide a Dios te de una nueva vida y
un nuevo corazón, hay más de mil razones para emprender nuevos viajes y volver
a creer y a soñar. Sobrevivir cualquiera lo hace, pero realmente vivir y no
solo vivir sino más bien contagiar vida a los demás, eso es realmente ser
feliz.
Y sé que muchos no toman a Dios en cuenta, pero si yo lo
hago es porque todo lo que soy es porque Dios me ayudo y me dio un nuevo
corazón, nuevos sueños y vida nueva.
Puede que no compartan mi fe, pero de igual manera yo no
dejare de creer, también sé que no podría amar a alguien que no ponga a Dios
primero y puede que espante a muchos, pero yo no podré compartir mi vida con
alguien que no viva por y para Dios.
“La
felicidad no puede ser completamente descubierta mientras permanezcamos
ignorantes de la Palabra de Dios.”
- R. C.
Sproul






